NATU-MIX, Ondas que van hondo

Desde 2016, el equipo de Diálogos con sentido y sus participantes han tenido la fortuna de refrescar sus ideas, saberes, preguntas y exploraciones creativas a partir del intercambio con diferentes artistas residentes. Estos procesos de pensamiento y creación llegan recurrentemente a esta experiencia de ciudad para acompañarnos a inspirar y expandir las búsquedas de niños, niñas, jóvenes y mediadoras. A continuación, compartiremos el proceso de Pedro Pablo Gaibor, un artista que, desde su propuesta, en 2019 se articuló a nuestras intenciones y aprendizajes de intervención simbólica en el espacio público del Museo y el centro de Medellín, el territorio que habita la mayoría de las niñas y los niños participantes del programa.

El artista, músico y pedagogo Pedro Pablo Gaibor, desde su residencia artística con el grupo de la Corporación Hogar, invitó a niños y jóvenes a la creación y realización de un programa radial y otros productos relacionados con este formato. Grabaron temas musicales, cápsulas informativas, entrevistas, paisajes sonoros, comerciales ficticios, un fragmento de radionovela, cortinillas y demás piezas sonoras con el toque fantástico de la radio.

Los contenidos fueron planteados a partir de exploraciones y reflexiones sobre la escucha de las relaciones humanas y el territorio. Para lograrlo, el artista puso a disposición de los participantes todas las herramientas técnicas necesarias –sampler, mixer, micrófonos, grabadora de audio, instrumentos musicales, looper, parlante- procurando con ello que el programa radial se realizara y mezclara de manera análoga para transmitirlo en vivo por los alrededores del Museo de Antioquia.

Hacer medios empodera, aporta capacidad crítica frente a la comunicación masiva y genera reflexiones en torno a los contenidos mediáticos a los que estamos permanentemente expuestos. Para el grupo, artista y mediadoras esta experiencia estuvo impregnada de importantes alegrías y reflexiones:

 

(…) A lo largo de un mes he podido compartir junto a ellos grabando sonidos, haciendo canciones, narrando partidos de fútbol, contando historias de terror y emitiendo ruidos extraños y chistosos. (…) A su lado he redescubierto la importancia de la escucha y el respeto, y he podido sentirme otra vez niño. La importancia de este programa salta a la vista en tanto que nace de un esfuerzo por generar espacios de diálogo sin la usual asimetría de la comunicación desde el poder. En la sociedad digital el respeto es un bien escaso reservado a figuras de poder, a doctores, señores, y personalidades capaces de imponer silencio en medio de las shitstorms. En general, la voz de los niños, más que ser respetada, se tolera y se pasa por alto. A los niños se les celebra sin tomárselos en serio, se los torna espectáculo, cuando no es que se les ignora. En Diálogos con sentido por el contrario, el respeto, esta prudente distancia hacia los niños que permite el desarrollo de su esfera privada, se vuelve el hilo conductor de nuevas pedagogías, de nuevas epistemologías. 

(Pedro Pablo Gaibor Acevedo, en Lucero 2019)